De pronto estaban fríos,
desnudos y sin saber
a donde se habían ido las ganas
de fornicar como animales.
Solo quedaron los ojos rojos
y éstos pensamientos intrusos
de sentirse sin la piel.
De pronto estaban fríos, desnudos y sin saber a donde se habían ido las ganas de fornicar como animales. Solo quedaron los ojos rojos y éstos pensamientos intrusos de sentirse sin la piel. |
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July 13
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